Todas la gente sabe lo que son, toda la gente los usa o incluso los administra a sus hijos,¡¡¡ pero más de un 40% de los españoles utiliza los antibióticos de manera incorrecta!!! No son substancias inofensivas y no siempre funcionan. Sólo tapan el síntoma y limitan al propio cuerpo en sus esfuerzos para mantener su equilibrio y de hecho sanarse sólo.
En biología, un antibiótico es una sustancia química producida por un ser vivo o derivado sintético. Por ello, y a bajas concentraciones mata o impide el crecimiento de ciertas clases de microorganismos sensibles, generalmente bacterias. Los antibióticos se utilizan en medicina humana, animal u horticultura para tratar infecciones provocadas por gérmenes.
El supuesto objetivo del tratamiento con antibióticos es conseguir una concentración del medicamento en el foco de la infección que sea superior a la mínima concentración capaz de inhibir al microorganismo.
 
MECANISMO DE ACCION
Algunos antibióticos ejercen su función en regiones y orgánulos intracelulares por lo que son ineficaces en bacterias que contengan una pared celular. Otros pueden lesionar directa o indirectamente —al inhibir la síntesis de los constituyentes— la integridad de la membrana celular de las bacterias y de ciertos hongos, mientras otros actúan bloqueando la síntesis del ADN, ARN, ribosomas, ácidos nucléicos o las enzimas que participan en la síntesis de las proteínas, resultando en proteínas defectuosas.
 
PRODUCCION COMERCIAL
No fue sino hasta 1941 que Florey y Chain desarrollaron métodos para producir penicilina comercialmente para uso humano. Puesto que la Segunda Guerra Mundial estaba en pleno apogeo, los esfuerzos de producción de penicilina se enfocaban a la distribución entre los soldados aliados. Poco antes de finalizar la II Guerra Mundial, la penicilina ya se había vuelto comercialmente al alcance del público en general.
 
Si bien algunos de los antibióticos más empleados son producidos naturalmente por microorganismos (como la penicilina), se han realizado esfuerzos de biotecnología para incrementar la productividad y el rendimiento de las cepas empleadas. De este modo, las cepas comerciales empleadas en la actualidad producen 40.000 veces más antibiótico que el aislado original de Fleming. Hacia finales de la década de 1960, los investigadores descubrieron que las bacterias crecían mejor en el espacio exterior. En las condiciones del espacio los microorganismos hasta ahora evaluados son capaces de producir más antibióticos, hasta un 200 % más, que las mismas especies lo hacen en las condiciones de la Tierra.
 
El número de antibióticos conocidos ha aumentado desde cerca de 500 en 1960 hasta más de 11 mil en 1994, más de la mitad producidos a partir de especies de Streptomyces. Otros microorganismos productores de masivas cantidades de antibióticos incluyen hongos filamentosos y actinomicetos distintos al Streptomyces y Actinomyces. En 1945 se obtuvieron más de 646 billones de unidades de penicilina. En 1980, el antibiótico más producido era la cefalosporina, seguida de la ampicilina y la tetraciclina: en total se estimaba que la producción mundial de antibióticos ese año superaba las 100.000 toneladas, con ventas en los Estados Unidos de cerca de 1 billón de dólares. En el presente, el mercado
anual mundial está valorado en más de 20.000 millones de dólares. El coste de introducir un nuevo antibiótico al mercado, desde su investigación y desarrollo, es de aproximadamente 1,2 billones de dólares. De este modo, en el siglo XXI los antibióticos se producen industrialmente a gran escala y se venden en un mercado competitivo.
¿Os parece de verdad que las compañías farmacéuticas quieren más gente sana? ¿Os habéis pensado alguna vez cual es realmente su primer
objetivo?
 
ABUSO DE LOS ANTIBIÓTICOS
Las formas usuales de abuso de los antibióticos incluyen la toma de antibióticos para una enfermedad no infecciosa o infección no bacteriana con fiebre, en particular el uso de antibióticos durante una infección viral, como un catarro o una gripe.
Un estudio de infecciones del tracto respiratorio encontró que los médicos tienden a prescribir antibióticos a pacientes que se pensaba que requerían del medicamento. Sin embargo, solo 1 de cada 4 de esos pacientes efectivamente los necesitaba. Existen diferentes formas de intervenir, tanto a pacientes como a sus médicos, con el fin de reducir la prescripción inadecuada de antibióticos.
El 40% de los españoles utiliza antibióticos de manera incorrecta y el 30% abandona el tratamiento antes de tiempo.
El cuarenta por ciento de los españoles utiliza antibióticos de manera incorrecta y el treinta por ciento abandona el tratamiento antes de tiempo, lo que fomenta la resistencia a los antibióticos y la automedicación.
Según informó el médico adjunto del servicio de enfermedades infecciosas del Complejo Hospitalario Universitario La Coruña (CHUAC), Pedro Linares, del cuarenta por ciento que utiliza los antibióticos de manera incorrecta, el cuarenta por ciento los toma de manera innecesaria, como para atajar un catarro, y el sesenta por ciento toma el medicamento incorrecto para su dolencia.
Así, indicó, que el uso inadecuado provoca resistencias a los antibióticos y desemboca en que ciertos antibióticos no curen a determinados pacientes, que se verán obligados a cambiar de medicación. Un hecho que puede ser muy problemático pues, según señaló Linares, está previsto que no haya nuevos antibióticos hasta dentro de seis años.
Otro problema es que el treinta por ciento de los españoles abandona el tratamiento antes de tiempo y almacena el producto restante en su casa, lo que facilita la automedicación. En concreto, el 42 por ciento de los hogares españoles almacena antibióticos y uno de cada seis pacientes se auto medica.
 
A pesar de que estudios recientes revelan que los antibióticos se utilizan menos que antes cuando son innecesarios, España es junto con la costa mediterránea el país europeo en el que más antibióticos se consumen. De hecho nueve de cada diez españoles toma antibióticos al menos una vez al año, el 17 por ciento acude al médico pidiendo un antibiótico concreto y el quince por ciento va al médico después de auto medicarse.
En el caso de Galicia, el noventa por ciento de los antibióticos consumidos son en atención primaria, y el diez por ciento en el hospital. Además, dos de cada diez personas está tomando antibióticos ambulatoriamente y de ellas cinco son niños menores de catorce años. En el hospital, aunque el consumo absoluto es menor, la presión antibiótica es mucho más fuerte, pues una de cada tres personas los toma.
Cada vez más los antibióticos tiendan a ser usados incorrectamente. En una investigación reciente, un 37% de los 600 antibióticos recetados en 3 hospitales se consideraron innecesarios. Cuando el uso de antibióticos fue recetado, el 45% se consideraron inadecuados. En varios análisis, los tratamientos indicados eran más caros que los injustificados, probablemente porque éstos son más a menudo regímenes orales. Sin embargo, para los tratamientos indicados, el coste de los tratamientos adecuados y de los inadecuados no varían significativamente.
 
J Hosp Infect 2009 (Feb); 71 (2): 108–111
von Gunten V, Reymond JP, Boubaker K, Gerstel E, Eckert P, Lüthi JC, Troillet
Department of Pharmacy, Central Institute of the Valais Hospitals, Sion, Switzerland
 
EFECTOS ADVERSOS
 
Los posibles efectos secundarios del uso de antibióticos son variados y dependen tanto del antibiótico utilizado como del microorganismo diana. Estas consecuencias adversas pueden incluir fiebre y náuseas, así como ciertas reacciones alérgicas. Uno de los efectos secundarios más comunes es la diarrea; ésta usualmente sobreviene cuando el antibiótico perturba el balance normal de la flora microbiana. Este tipo de perturbaciones no son exclusivas del sistema digestivo, pues alteran, por ejemplo, la microbiota vaginal como en el caso de la infección por el hongo Candida
(candidiasis). Muchas alergias se puedan desarrollar también, urticaria, eczema etc… La interacción medicamentosa con otros fármacos puede provocar otros efectos secundarios como, por ejemplo, un elevado riesgo de daño de un tendón. También existe la hipótesis de que algunos antibióticos podrían interferir con la eficacia de las píldoras anticonceptivas. Sin embargo no existen estudios concluyentes que demuestren ese hecho.
 
Aumento de riesgo de asma en niños debido a un uso prematuro de antibióticos. ~ Chest 2007 (Jun); 131 (6): 1753–1759
El periódico del “American College of Chest Physicians (ACCP)”, Dice que los niños que reciben antibióticos en su primer año de vida tienen más riesgo de desarrollar asma que los que no los reciben. Este riesgo se dobla en niños que reciben antibióticos para infecciones no respiratorias, así como en niños que reciben múltiples cursos de antibióticos.
 
Tratamiento antibiótico en adultos con dolor de garganta por médico de atención primaria:
Una investigación nacional, 1989-19 T99
El dolor de garganta, después de la tos, es la segunda razón más común por la cual la gente acude al médico. Aproximadamente a un 76% de adultos que acuden al médico con esta dolencia se les prescribe algún antibiótico, aunque sabemos que los virus no sensibles a los antibióticos representan la primera causa de infecciones del tubo respiratorio alto. La única causa para un dolor de garganta que puede responder a un antibiótico es la bacteria de grupo A beta-hemolytic streptococci (GABHS), que se encuentra en cultivos celulares de garganta en solo el 5-17% de adultos.
 
Linder JA, Stafford RS – Journal of the American Medical Association 2001 (Sep 12); 286 (10): 1181–1186 General Medicine Division, Massachusetts General Hospital, 50 Staniford St, 9th Floor, Boston, MA 02114, USA.
 
LA FILOSIFÍA QUIROPRÁCTICA: EL INNATO vs EL ADQUIRIDO
Desde su nacimiento en 1895, la Quiropráctica proclama que la causa de cualquier enfermedad o malestar está DENTRO del cuerpo, que viene de un desequilibrio interno, de una disfunción de unos órganos o sistemas, lo que lleva a una mala adaptación a los factores externos.
Entonces, ¡la curación debe ir de DENTRO hacia FUERA!! Si restablecemos el equilibrio interno, el cuerpo vuelve a tener el 100% de sus poderes de adaptación y puede curarse a sí mismo.
EL PODER QUE HA CREADO EL CUERPO CURA EL CUERPO… ¡NO OCCURE DE NINGUNA OTRA MANERA!
Con los ajustes vertebrales, el doctor en quiropráctica ayuda a restablecer la conexión entre el cerebro y el resto del cuerpo, para ayudar al propio cuerpo a curarse SOLO, desde dentro hacia fuera… no hacen falta sustancias externas!!!